Alejandro Bermejo nació el 9 de marzo de 1929 en su casa paterna, ubicada en la vieja calle Rivadavia 3344 (lo que hoy es Terrada).
Es hijo de Don Juan Bermejo y Doña Juliana Marquez, un matrimonio de inmigrantes españoles y el hermano menor de Enrique Bermejo, otro viejo conocido del barrio lamentablemente fallecido en 2001.
Alejandro cursó sus estudios primarios hasta cuarto grado en la Escuela Laica de San Justo, (ubicada en donde hoy esta el registro civil en la calle Almafuerte) y terminó quinto y sexto grado en la escuela Nº 6 de Villa Constructora (ubicada en ese momento en la calle Pasteur entre Condarco y Balbastro).
Alejandro siempre sintió pasión por los fierros, por eso terminados sus estudios primarios estudió y se recibió de mecánico en El Instituto Americano de Motores, en Capital Federal. Así se convirtió en uno, sino el primero de los mecánicos de Villa Constructora. Durante algunos años trabajó en su casa paterna o en el lugar donde algún vecino requiriera de sus servicios.
Entre los años cincuenta y sesenta su pasión por el automovilismo lo llevo a preparar en su propio taller una cupe Ford 1938 con la que participó en la categoría Turismo Carretera (T.C.). En su primera carrera, en “La Vuelta de Chacabuco” (así se denominaban las carreras en esa época según el recorrido carretero que hicieran, ante la falta de autódromos) estaba segundo. En plena carrera destapó el tanque de nafta y metió la mano adentro para calcular si llegaba a la próxima etapa, (los tanques de nafta tenían una boca ancha con una tapa fácil de sacar y estaban dentro del auto, para cargar nafta había que hacerlo por adentro del auto, o bajar el vidrio, esto se podía hacer al término de las etapas en que constaba la competencia y obviamente no tenían marcadores de combustible) Un mal cálculo lo dejo sin nafta faltando 15 Km . para terminar la etapa. Termino la carrera en el quinto puesto.
También participó en “La vuelta de Pehuajo”, “La Vuelta de Mercedes”, corrió en el autódromo de Buenos Aires y participó de un gran premio organizado por el Automóvil Club Argentino en el que tenían como condición llevar en el auto un escudo de Perón y Evita. Como acompañante tuvo a otro viejo y querido vecino del barrio, “El Negro Novoa”.
A fines de los cincuenta se casó, e instaló su taller en la calle Derqui 4289. Durante la década del sesenta, además de tener a sus dos hijos, se dedicó a armar en su taller una “Cafetera” con la que corrían en circuitos de tierra. La categoría se llamaba “Cafetera Biplaza 1927” , eran chasis armados a gusto y conocimiento de cada preparador y debían tener un motor de los años entre 1927 y 1929.
Antes de correr debían firmar un papel donde decían ser los únicos responsables por lo que pudiera pasarles, liberando de culpa a los organizadores de los posibles accidentes que pudieran sufrir ante la evidente falta de medidas de seguridad.
Actualmente Alejandro Bermejo, “El Gallego” (como le dicen sus amigos) sigue viviendo en su casa de la calle Derqui 4289, rodeado del afecto de sus familiares y amigos.